lunes, 9 de enero de 2017

Así pienso encarar el 2017

Acaba un año, comienza otro pero siempre juntos


Ha empezado un nuevo año y aunque ya hace tiempo que decidí no hacer balances ni listas de propósitos, es inevitable echar la vista atrás para ver cómo han ido los últimos tiempos.

El mismo 31 de diciembre me aventuraba a afirmar que, después de todo, 2016 había tenido sus buenos momentos. No todo ha sido de color de rosa, lo que pasa que últimamente intento pensar en positivo, algo que te aconsejo.

Ha sido un año de buenas noticias sobre la salud de Rayo, ya no tendremos que pasar por revisiones anuales y las visitas al hospital, salvo algún contratiempo inesperado, podremos hacerlas cada dos años.

Las buenas noticias sobre la salud de Rayo ha sido de lo más importante del año

Hemos hecho muchos kilómetros en coche. Hemos viajado al sur, al norte, al este, vuelta al norte. Conocido nuevos lugares, nuevas gentes, y nos ha encantado. Tanto que Rayo dice que el próximo año quiere repetir destinos. Confieso que ya hemos dado un primer repaso al calendario porque si algo tenemos claro es que queremos pasar tiempo los tres juntos, disfrutar del tiempo libre todo lo que podamos. Mi madre me lo repite muchísimo: "los niños crecen muy rápido, aprovecha cada instante". Y eso pretendo hacer.

Los niños crecen muy rápido, aprovecha con ellos cada instante

Esos días de Julio en Cantabria fueron de lo mejor del verano

Si cierro los ojos soy capaz de volver a oler el Cantábrico

Sus primeros pinitos con la caña de pescar no fueron tan divertidos como él esperaba
Ezcaray desde las alturas, como nos ha enamorado La Rioja

Han sido meses de no parar en lo laboral, algo por lo que no me canso de dar las gracias. Pero además otros proyectitos bonitos me han acompañado. Y con eso nuevas ideas para el blog que se pondrán en marcha dentro de muy poquito. Me encanta estar tan llena de ganas, de proyectos, de ideas. Es cierto que a veces me quejo de puro cansancio, pero es fantástico poder disfrutar tanto con lo que hago. 

Mi estudio, creo que es donde más horas al día paso. Y como siempre papá sin complejos ayudándome y apoyándome


Papá sin complejos está contento en su trabajo, disfrutando de sus compañeros, inmerso en los nuevos proyectos, hacía tiempo que no le veía así. Atrás quedaron los tiempos de estrés, de insomnio, de inseguridad. Muy lejos queda ya el llegar a casa y no poder participar del día a día de Rayo. Ahora papá puede disfrutar más de todo, ¿conciliación? Hombre no es la bomba, pero su horario nos permite un tiempo en familia que antes no teníamos. Dedos cruzados para que esto dure.

El lado negativo del año ha sido perder a Lisa y Noa. Han sido 14 años de vida con ellas que siempre agradeceré. Lo de Noa lo esperábamos y nos preparamos para ello, conseguimos asumirlo con tiempo y calma. Y tal cual se fue ella. Lisa nos sorprendió y se fue de manera atropellada y sin esperarlo. Poner el árbol de Navidad sin ellas ha sido duro y extraño. Comparto con vosotros una de las últimas veces que decoramos nuestra casa los seis.

Fotografía de Violeta Rodríguez (@violefoto)

Fotografía de Violeta Rodríguez (@violefoto)



Pero todo tiene su lado bueno, insisto. Sally ha sido quien nos ha mantenido la sonrisa porque tenerla a ella nos ha recordado por qué es tan bonito compartir la vida con animales, aunque se vayan, aunque sufras, aunque los extrañes.

Violeta me dio una de las mejores fotos que tengo de Sally

No lo voy a negar, la quiero con locura y Rayo aún más

Disfrutar de la vida, vivir el momento, viajar con mis chicos, querer a los míos, aceptar lo que venga, pensar en positivo, trabajar con gusto. Esto es lo que me ha hecho feliz en 2016. ¿Propósitos? No sé si lo serán, pero así pienso encarar 2017.

sábado, 31 de diciembre de 2016

5 consejos para sobrevivir a la Navidad: crónicas de una familia cualquiera

Ya me gustaría a mi poner una mesa tan vistosa

¡Qué fechas tan entrañables estás!, ¿verdad? Son días de reencuentros, celebraciones, cenas, comidas, reuniones familiares. Algunas son muy esperadas pero en cambio otras son un trámite que hay que pasar por la buena convivencia, por respeto, en definitiva porque queremos a nuestra familia y aunque nos quejemos, al final, hacemos lo que haga falta por ellos. 

Si habéis sobrevivido a la primera celebración de las fiestas y seguís sonriendo, ¡bravo! Esta noche toca decir adiós a este 2016 y dar la bienvenida a un nuevo año lleno de proyectos, propósitos y, por qué no, muchas ilusiones. Qué sería de la vida sin nuevas ilusiones y esperanzas. Seguro que por eso nos gusta tanto este día. 

Puede que la celebración de esta noche sea como deseas, la hayas preparado tú o participes de un plan súper. O puede que sea una cena familiar de esas de trámite. Si estás en el segundo caso no te apures, siempre puede ser mejor de lo que estás imaginando, sólo hay que ponerle voluntad. Te lo dice una experta en sufrir celebraciones familiares pelín tensas ;) 

Acuérdate, el primer cambio debe producirse en ti, ¿crees que es raro?, ¿no sabes por dónde empezar? Te voy a dar cinco claves para comenzar el año de la mejor manera, sin importar quien brinde contigo cuando suenen las doce campanadas.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Diversión en familia esta Navidad: El Circo de Hielo




Y por fin tenemos a los niños de vacaciones. Ha sido un duro trimestre y ahora toca disfrutar de unos merecidos días de descanso. ¿Buscas algún plan divertido y diferente para compartir en familia?
Os propongo asistir al fabuloso espectáculo de El Circo deHielo de Productores de Sonrisas

Si vivís en Madrid o vais a visitar la ciudad estos días, podréis disfrutarlo hasta el 15 de enero en el Escenario Puerta del Ángel. Una puesta en escena diferente y atrevida  que logra transformar la pista del circo más clásica en una increíble pista de patinaje, con música en directo,  bajo una gran carpa blanca.

martes, 20 de diciembre de 2016

Consubebé: una web donde lo más importante es la opinión de los padres

Rayo con un mes de vida

Cuando nos convertimos en padres todo son dudas. Al menos así fue en mi caso, Rayo llegó y al principio todo era incertidumbre, miles de preguntas. Dudas con la lactancia, con el sueño, con la crianza y por supuesto dudas sobre aquellos productos de puericultura que serían los más adecuados, los mejores, los de mayor calidad. Porque cuando te conviertes en madre, además de dudas tienes miedo, ¿y si la opción elegida no es lo mejor para tu bebé?

viernes, 16 de diciembre de 2016

El duelo en la familia por una mascota: despidiendo a Lisa


El pasado martes Lisa nos dejó, fue un duro trago. Tenía 14 años y una enfermedad se la llevó en pocos meses. Cosas de la edad, la vejez es cruel con personas y animales. Creía que estaba preparada, mucho más que cuando Noa, su hermana, falleció antes del verano. Pero la realidad es que uno nunca está lo suficientemente preparado para perder a quien quiere. Y yo he querido mucho a Lisa y a Noa.

Siempre he tenido animales, desde muy pequeña. Me educaron para quererlos, cuidarlos y respetarlos y así lo he hecho siempre. Lisa y Noa llegaron a nuestro hogar un año después de mudarnos. Hay tantos recuerdos, tantos momentos, tantas fotos. Entro en casa y me parece mentira no verlas, no escucharlas. Se me hace raro no llamarlas, no besarlas, no dormir con ellas. Extraño que suban a mi cama cada día justo después de sonar el despertador. Añoro sentir a Lisa mordisquearme los pies si los asomaba entre las sábanas. Y su ronroneo, que me acunaba tantas noches hasta que me dormía. Han sido parte de mi hogar, de mi familia, de mi vida y las añoro.

Cada una tenía un carácter bien distinto. Lisa casaba mejor con papá sin complejos y Noa era toda mía. Pero las quería por igual a las dos y cada una de ellas me ha dado mucho amor y mucha compañía. Han estado conmigo en los buenos momentos pero sobre todo en los peores. Creo que han llegado a ser mi mejor consuelo en las horas bajas, nunca me dejaban sola, notaban si estaba triste y se acurrucaban contra mi regalándome sus lametones y ronroneos. Lo nuestro era amor del bueno.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cuando tu pisito deja de ser acogedor para convertirse en una jaula de grillos

Ponte en situación: tres hijos, un marido, una mascota –o varias, mírame a mí-, un piso de dos dormitorios y un baño. Sí, ocurre y puede ser la locura. Mudarse no es fácil en los tiempos que corren, pero a veces es la única salida para superar el caos cotidiano. No se trata de grandes lujos, a veces es una cuestión de supervivencia familiar y de salud mental, por qué no decirlo.

Si además tienes la gran suerte de tener una herencia/regalo familiar que ‘mamá’ (la de él, casi siempre suele ser la de él…) quiere donarte, apaga y vámonos. Lo que era un pisito acogedor se puede convertir en una jaula de grillos, casi literalmente. Y es que la familia puede ser el mejor de los regalos y la peor de las pesadillas, así en conjunto. Y ahora que pronto tendremos esas reuniones familiares tan estupendas, en muchos casos, seguro que podéis haceros a la idea. Tu pisito acogedor (lo que viene a ser minúsculo vaya, pero cuando se es más joven lo pequeño nos parece romántico) llenito de familia encantadora y aconsejándote cómo ganar espacio. Porque todos ven esos programas de la tele tan divertidos y didácticos donde te enseñan términos como “ganar funcionalidad”, “cocina de concepto abierto”, “espacio de almacenaje”. Tu suegra taaaaaaaaaaan encantadora, que se pasa la tarde del sábado viendo el programa de marras y tomando notas para luego ponerte la cabeza como un bombo. Pero señora mía de donde no hay no se puede sacar, por mucho que se gane en funcionalidad, las matemáticas no engañan, como el señor del algodón cuando lo frota por el azulejo y lo saca llenito de porquería. Pues eso.

A grandes males, grandes remedios y a veces hay que liarse la manta a la cabeza y hacer dos cosas: cambiarse de casa y rechazar los regalos de la suegra.

jueves, 8 de diciembre de 2016

¿Pensando en un buen regalo para tus hijos?, ¡juega con ellos!



Cuando llegan fechas especiales ya sea Navidad, cumpleaños o similar nos rompemos la cabeza pensando en posible regalos para nuestros hijos. Y no nos damos cuenta que el mejor regalo que podemos hacerles es jugar con ellos. No importa a qué, no hay que martirizarse con eso del tiempo de calidad o la cantidad de tiempo, es mucho más sencillo que todo eso. Sólo debemos aprender que nuestros hijos crecen, que debemos adaptarnos y seguir disfrutando del juego y del tiempo en familia. 

De muy peques suelen tener toda nuestra atención, primeros pasos, juegos en el parque, les enseñamos a dar esas primeras patadas al balón, a tirarse por el tobogán sin ayuda. Pero a medida que crecen nos siguen necesitando, aunque ellos se crean muy mayores e independientes. Lo único que debemos hacer es conocer bien sus gustos, ir viendo qué es lo que más les atrae y compartir momentos. El juego es una herramienta estupenda para permanecer a su lado y para cimentar la relación futura que tendremos con ellos, cuando se vayan convirtiendo en adolescentes. Es una etapa que en casa tenemos ya muy presente, será porque la tenemos a la vuelta de la esquina.